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Mostrando las entradas etiquetadas como Segunda Guerra Mundial

¡Bienvenido, Zweig!

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  Pasan los años y vemos cómo desfilan ante nosotros libros, películas o series de TV que van dejando tras de sí frases lapidarias, interpretaciones magistrales, casi siempre finales felices o momentos inolvidables que quedan de alguna forma impresos en la memoria colectiva. En los ochenta llegó la moda de leer novela hispanoamericana y todos leían a Fuentes, García Márquez, Cortázar o Rulfo. En los noventa irrumpió la cultura de las series norteamericanas, las sitcoms primero y los dramas de plataforma, después. Entrado el siglo XXI comenzamos a conocer en profundidad la Segunda Guerra Mundial o nuestra Guerra Civil, con esta última la figura de Chaves Nogales y su radiografía periodística de una España cainita y desmembrada. Y es que no eras un buen “cultureta” si no habías leído alguna de sus obras. En estos días resurge con fuerza un autor profundo, el mejor conocedor del espíritu del europeo del siglo XX, narrador de bisturí, penetrador de las almas, un poeta encerrado en u...

TAKASHI NAGAI Y EL HONGO DE AGOSTO

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Un año más, durante este mes de agosto celebramos, mejor dicho recordamos, dos infaustas fechas para el género humano: los bombardeos norteamericanos sobre Hiroshima y Nagasaki, 6 y 9 de agosto respectivamente. Cuando aquel hongo tenebroso se cernió sobre Hiroshima a las 8:15 de la mañana nadie pensó la muerte que en su seno traía y, mucho menos, que en tres días se repetiría en Nagasaki. Allí, la explosión dejó miles de muertos y a otros convertidos en zombies pidiendo agua por las calles, con la piel a jirones por el infierno en que se convirtió el epicentro (más de tres mil grados y vientos de mil kilómetros por hora).  Después de una de mis lecturas veraniegas me ha encandilado la figura de un japonés llamado Takashi Nagai, médico y radiólogo de Nagasaki convertido al cristianismo tras leer a Pascal y conocer la figura de san Ignacio de Loyola.  Hombre de profunda espiritualidad en constante discernimiento se enamoró de Jesús, de sus hechos y palabras, espoleado por l...